‘Fake news’: ¿por qué la gente se las cree y por qué las necesitamos?

//
27 visitas

Las fake news son siempre intencionadas y su objetivo es cambiar la opinión pública e influir en elecciones democráticas de diversos países

Las conocidas como «noticias falsas» están diseñadas para aprovechar las debilidades de nuestro cerebro. Cuando una mentira se repite, nos da la sensación de que es real, de que todo el mundo piensa así. Esto lleva a creencias falsas colectivas, conocido como el efecto Mandela. Algún ejemplo de este fenómeno es el típico del monóculo del personaje que representa al juego Monopoly, a pesar de que no lleva monóculo, la gran mayoría de la población tiende a pensar que realmente sí lo lleva. 

Algún otro ejemplo puede ser el del personaje de dibujos animados Mickey Mouse, en este caso, el debate esta en si lleva tirantes o no. Puede que sea algo donde nunca haya prestado atención, pero aunque nuestro cerebro tiende a pensar que lleva, el original no los tiene.

Última mención al efecto Mandela: “Ladran Sancho, señal que cabalgamos.” Puede que haya visto esta frase en algún momento y todo el mundo relaciona esta frase con la obra de El Quijote, de Cervantes, sin embargo, no aparece en toda la obra.

Otro motivo por el que decidimos creernos las noticias falsas es porque nuestro cerebro tiene una tendencia natural a creer aquello que concuerda con nuestros gustos y opiniones, sin importar la veracidad de lo dicho. Además, apelan a los sentimientos, sobre todo los de la indignación, la ira, el miedo, el asco y la tristeza. 

Otro ejemplo es el relacionado con los contratos del grupo de música One Direction. Hace unos meses salió en Twitter una cuenta que aseguraba tener los contratos musicales de los 5 integrantes de la banda. Aunque así de primeras, viniendo de una cuenta de Twitter completamente anónima y nada profesional, todo parece falso, este usuario se ganó la confianza de sus seguidores haciendo predicciones que resultaron ser ciertas con el paso de los días.

A pesar de que mostrar los contratos es completamente ilegal, este anónimo iba filtrando fragmentos que parecían interesantes y en cuyas menciones se incluían personajes como Simon Cowell, la compañía SYCO y Little Mix, y temas relacionados con las orientaciones sexuales de algunos de los miembros de la banda. Cuando esto causó revueltas en redes sociales, se desmintieron públicamente por algunos de los representantes de los involucrados, pero no todas, y aunque muchas de las que se dijo son verdaderamente falsas, también hay algunas verdaderas. La gente que leyó estos contratos dicen que tanto Little Mix como 1D estaban sometidos a grandes injusticias, muchas restricciones y privaciones de libertad. Todo finalizó como un falso bulo ya sea por interés o por realidad.

La propaganda, la intoxicación, las noticias falsas y la construcción de bulos son tan antiguas como la convivencia entre la política y la información, pero su capacidad de multiplicación a partir de herramientas tan poderosas como las redes sociales y el acceso casi universal a Internet las han convertido en armas de influencia masiva y un grave desafío para las democracias europeas.

Las redes sociales facilitan el acceso a la información y los debates, pero también la polarización y la confrontación, y más en tiempos donde la posverdad intenta primar sobre la racionalidad movilizando las emociones y desdeñando el rigor de los hechos. Un entorno propicio para convertir fortalezas como el libre flujo de información o el carácter abierto y plural de las sociedades europeas en una vulnerabilidad estratégica con efectos negativos en la cohesión social y la estabilidad política.

En 2016, justo antes de las elecciones presidenciales en Estados Unidos, millones de personas compartieron en Twitter que Hillary Clinton y su director de campaña tenían a niños encerrados como esclavos sexuales en el sótano de una pizzería de Washington. Un tipo armado con un fusil asaltó la pizzería para salvar a los niños, pero ni siquiera había un sótano. Por desgracia a día de hoy el 46% de los votantes de Donald Trump creen que el pizzagate es cierto.

A esto se le suma que las mentiras se propagan mucho más rápido que la verdad. Vosoughi realizó un estudio donde se difundieron rumores de Twitter desde 2006 hasta 2017. Cerca de unos 126.000 rumores se divulgaron a 3 millones de personas. Las noticias falsas llegaron a más gente que las verdaderas. Algunas de las falsas llegaron entre 1.000 y 100.000 personas mientras que las verdaderas apenas llegaron a más de 1.000 personas.

Sobre las noticias falsas, en un reciente artículo, dos profesores de psicología de la Universidad de Harvard afirman que los adultos de más de 50 años son responsables del 80 % de su difusión en Twitter y que los mayores de 65 las ven en Facebook siete veces más que los usuarios de menos edad. En definitiva, que los mayores son quienes más comparten, y de ese modo difunden, noticias falsas.

Los autores aclaran que, por supuesto, no es lo mismo compartir esas noticias que creerlas. Puede que quienes las compartan, sabiendo que lo son, persigan los mismos fines sociales o políticos que quienes las crearon. Pero no deja de llamar la atención que a mayor edad más vulnerable se sea a esta forma de engaño.

De vacunas podríamos sacar mil ejemplos de fake news… Los negacionistas tienen grandes abanderados que ven amplificados sus delirios, una vez más, por las redes y en apariciones mediáticas.

Si el primero fue Miguel Bosé ligando las vacunas al 5G gracias a un nanoimplante (como en la peli de los 80, El chip, que desencadenó, en una manifestación antivacunas en Madrid), la última en subirse al carro ha sido Victoria Abril.

La actriz apareció la última semana de febrero de 2021 en la entrega de los Premios Feroz, sin mascarilla, y afirmando que los ciudadanos éramos cobayas porque las vacunas, así en general, no habían sido testadas sobre humanos.

Otro tema muy sonado es la situación actual de Colombia tras la reforma propuesta por su gobierno, tema del cual no podían faltar las fake news:

En los últimos días ha estado circulando un video en redes sociales donde supuestamente se aprecia el momento cuando una tanqueta del Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad) habría atropellado a un manifestante durante una jornada de protestas que se registró en el municipio de Caldas, Antioquia.

Sin embargo, el lunes 24 de mayo, el director de Seguridad Ciudadana, Mayor General Carlos Ernesto Rodríguez Cortés, trinó en su cuenta de Twitter otro video (en paralelo con el que se viralizó) donde se observan los hechos ocurridos desde otro ángulo

En el video publicado por el Mayor Rodríguez, puede observarse como es el manifestante quien se lanza hacia atrás justo al frente de la tanqueta del Esmad y cómo algunos de los efectivos del escuadrón hacen señales para que la tanqueta retroceda.

También estan las míticas cadenas de Whatsapp, con las que todos nos hemos topado. Aquí mostramos algunas de ellas:

Estas cadenas apelan a los sentimientos de los receptores, ya que amenazan con tópicos como empobrecerse, dejar de ser amado, ser intoxicado… 

Autores

,
close

El más reciente