¿Por qué es importante cuidar a personas mayores o dependientes?

/
34 visitas

Cuando lleguemos a cierta edad, en la que ya no tengamos la energía, ni la movilidad que teníamos antes, nos gustaría, que nos cuidaran bien, ¿no?

Desde un compromiso moral y familiar, atender las necesidades y facilitar la movilidad y la vigilancia de la salud son las tres cuestiones fundamentales al tratar de cuidar de las personas mayores o dependientes.

Para hacerlo, necesitamos establecer visitas, una evaluación de su estado y proveer las herramientas adecuadas para garantizar su total autonomía. Sin embargo, no siempre es fácil. La vejez trae consigo achaques y enfermedades propias del desgaste del cuerpo humano que impiden desarrollar a estas personas una vida con total independencia.

El envejecimiento y la dependencia, estrechamente asociados, están poniendo a prueba el «potencial familiar de cuidados» y plantean el dilema de si la familia puede dar respuesta a estas nuevas situaciones de demanda de asistencia. Las necesidades de cuidados prolongados que tienen las personas mayores dependientes son, en ocasiones, de gran complejidad. Para desarrollarlos de manera correcta es preciso contar con formación suficiente y hacerlo bajo la supervisión y con el apoyo de profesionales adecuados. Si no es así, las consecuencias sufridas por el cuidado constituyen un factor de tensión adicional sobre el modelo familiar de atención. La llamada «carga» del cuidador tiene incidencia sobre los familiares que cuidan, sobre el entorno familiar, económico, laboral y sobre su propia salud.

Un enfoque integrado de cuidados, con una atención centrada en la familia, podría aumentar la autonomía de estas familias cuidadoras y paliar, en algún modo, sus limitaciones o sufrimientos.

La familia como unidad de cuidado

La mayoría de los estudios acerca del rol de la familia en el cuidado de personas mayores están enfocados en el miembro de la familia sobre el que recae la mayor parte de la responsabilidad, llamado el «cuidador principal o primario», dando un enfoque individual más que basado en la unidad familiar. Sin embargo, en el proceso de la dependencia, por su trascendencia, es importante dirigir la atención a la familia en su totalidad para conocer los cambios que suelen producirse en su unidad.

En estos momentos, podríamos pensar que lo más cómodo para un familiar que tenga que cuidar de una persona dependiente, sería internarlo en una residencia. Pero hay que ponerse en la piel de dicha persona. En muchos casos una residencia se convierte, al final, en “una cárcel de ancianos que no han incumplido la ley”, o “un basurero, donde desechar a las personas que no podemos/queremos cuidar”.

«Demencia» de las residencias de ancianos

Personas que se vuelven dependientes, sin pertenecer a la tercera edad

Tenemos que aclarar que también existe la posibilidad (muy común) de que alguien se vuelva dependiente por algún tipo de enfermedad o de parálisis del cuerpo.

Esto conlleva muchos problemas a nivel económico, ya que si por ejemplo si se trata de una pareja amorosa; la persona que sufre esa dependencia, perdería el trabajo, que a su vez provocaría que la otra persona, para poder cuidar de su pareja, tenga que dejar su empleo. Una alternativa a este problema familiar es contratar a una cuidadora, pero es muy costoso.

Todo esto llegaría a ser un gran problema, por que además, se suman los gastos de todos los tratamientos para poder mantener con vida a la persona dependiente. Podríamos decir, que con las pagas que da el Estado a los inválidos, se podrían mantener, pero como ya hemos dicho antes, los dos han perdido el empleo, tienen que pagar tratamientos o poder contratar a una cuidadora para que la pareja no invalida pueda trabajar y permitirse los tratamientos, y por tanto, en la mayoría de los casos la pareja acabaría arruinada.

Podría aparecer la posibilidad de que el jefe de la persona afectada, se ponga en su situación y le siga pagando su sueldo, como un acto de buena fe, y eso solucionaría la mayor parte de los problemas.

Con esto lo que queremos decir es que las medidas que cumple el Estado se deberían mejorar, para que personas de todas las categorías sociales, y con cualquier tipo de sueldo, sean mayores o jóvenes dependientes, puedan soportar un golpe tan bajo, como es el vivir toda la vida que le queda débil e inamovible, con alguien que se esté buscando la vida para poder cuidarle.

Redactors juniors

close

El más reciente