¿Te vacunarías contra la Covid-19?

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Todo el mundo ha sufrido las consecuencias de la pandemia de Covid-19, desde el ámbito económico, político e incluso familiar. Pero, ¿debemos vacunarnos?

Hoy en día en Europa no hay ninguna vacuna autorizada frente a la Covid-19. En todo el mundo hay unos 270 proyectos de investigación en busca de una vacuna eficaz contra la Covid-19, 56 de ellos en fase de «validación clínica», con un total de 109 ensayos activados en numerosos países.

De momento los proyectos más avanzados para encontrar la vacuna son: el de la empresa farmacéutica estadounidense Pfizer con la alemana BioNTech, la vacuna rusa Gam-COVID-Vac (o Sputnik V), la de la británica AstraZeneca con la Universidad de Oxford y la china Sinovac con el Instituto Butantan de Brasil.

Se están desarrollando varios tipos de vacunas producidas mediante diferentes mecanismos, que consisten en utilizar el virus atenuado o componentes del virus. El objetivo principal de las vacunas es enseñar a nuestro cuerpo a encontrar y anticiparse al virus para que sea capaz de crear las defensas necesarias para combatirlo.

Hoy en día existen varios tipos de vacunas, las cuales dependen de lo que introduzcan en el organismo. Algunas introducen el virus de forma que este esté muy debilitado y el cuerpo pueda luchar contra él. Son las vacunas vivas atenuadas. Por otro lado, existen las vacunas inactivadas que introducen el virus ya muerto, mientras que las vacunas que introducen una proteína característica del virus son las vacunas proteicas. Las que introducen directamente el material genético del virus se llaman vacunas de ADN o ARN. Por último las Vacunas Vectores Víricos inyectan otro virus modificado para que transmita las instrucciones para crear una proteína contra el virus.

La logística que requiere alguna de las vacunas punteras parece dificultar su distribución universal. La de Pfizer, por ejemplo, exige para su conservación una temperatura inferior a 70 grados bajo cero, algo que complica el transporte y almacenaje en países en desarrollo o zonas rurales.

Desde nuestro punto de vista, pensamos que sería muy prematuro vacunar a todas las personas pues, aunque los expertos confirmen su alta eficacia (del 90-95%), no se puede arriesgar a un porcentaje tan alto de la población de esa manera, ya que el mínimo efecto secundario no deseado, resultaría fatal.

Además, opinamos que la ciudadanía es bastante paciente, ya que hemos pasado por un confinamiento, actualmente usamos la mascarilla durante muchas horas y en muchas actividades… Con lo cual, pensamos que por esperar un poco más, hasta que se encuentre la vacuna definitiva con un 100% de efectividad, no pasa nada.

Articulo elaborado por J. Masjuan y M. Gramatge.

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